¿Cómo pasear a mi conejo?

Si estás pensando en sacar a pasear a tu conejito, pero no sabes que medidas adoptar para que no os pase nada, o si es bueno para él, estás en el sitio adecuado para enterarte de todo.

Lo primero que debemos saber es que los conejos necesitan moverse, necesitan hacer ejercicio, más o menos, dependiendo de la raza, pero lo que no pueden estar es todo el día metidos en una pequeña jaula. Por ello, sacarlos a dar un paseo si que puede ser una buena opción y seguro los verás más felices que nunca, pero hay que tener varias cosas en cuenta, como las que te exponemos a continuación:

Sacarle de su zona de seguridad como supone su jaula o habitación donde descansa, va a suponerle un estrés. Al ser animales de presa, son muy asustadizos y los cambios y entornos nuevos los alteran, por ello si queremos sacarlo deberemos hacerlo con cuidado y observando como reacciona.

conejo en libertad
Los conejos están siempre muy alerta, para observar todo lo que ocurre a su alrededor

¿Qué necesitaremos?

Para poder sacarlo a pasear, necesitaremos de primeras un arnés con correa, para poder sujetarlo y que no escape, porque puede que sea lo primero que intente. Las calles, los nuevos ruidos, los olores, la gente que puede acercarse a curiosear, todo lo pondrá en alerta y muy nervioso, por lo que lo mejor sera encontrar una zona segura donde poder estar tranquilos, como por ejemplo un pequeño parque, pero sin quitarle en ningún momento el arnés o nos será casi imposible cogerlo de nuevo.

También deberemos evitar que coma plantas o flores, porque algunas pueden ser toxicas y si no sabemos cuales, mejor que no coma nada.

Evitar que se encuentre con otros animales, por lo mismo que comentábamos al inicio, de que pueden estrenarse mucho.

Otra cosa a tener en cuenta, son las posibles enfermedades, antes de sacarlo de casa deberá estar vacunado y despropositado.

Pasos a seguir

En conclusión, los pasos a seguir para poder sacar a nuestros conejitos a la calle serán los siguientes:

Ponerle el arnés y meterlo en un transportín, al menos hasta llegar a una zona alejada de las carreteras y segura; una vez allí, no dejes que coma nada y en todo momento, si lo ves asustado y muy nervioso, lo mejor sera volver a casa e intentarlo quizás otro día, pero no hay que obligarlos a hacer cosas que no quieren hacer.